DEJAR DE FUMAR GENERA ANSIEDAD
El tabaco vehiculiza la nicotina, que actúa en el cerebro sobre los receptores de nicotina, produciendo distintos efectos según sea el estado de este sistema cerebral.
En algunas personas, no en todas, mejora la cognición, la hostilidad, la rabia, el psicoticismo, etc. En estos casos, existe una vulnerabilidad que las lleva al consumo continuo de tabaco, derivando en una adicción.
Para estas personas, dejar de fumar solo con “fuerza de voluntad” no es posible, necesitarán un tratamiento apropiado que les permita superar los síntomas que la persona ya sufría antes de tener la adicción, así como la misma adicción al tabaco.
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